• El Centro Histórico de Cadereyta amaneció este martes 29 de septiembre sumido en una crisis de salubridad y tensión política.
Cadereyta de Montes, Qro., Las calles de este Pueblo Mágico lucen abarrotadas de desechos acumulados, una postal insólita que refleja la parálisis administrativa que atraviesa el municipio.
La razón detrás de esta acumulación de basura es una protesta frontal por parte de los contratistas encargados del servicio de recolección. Los prestadores de servicio decidieron suspender actividades y arrojar los residuos en un sector cercano a los jardines públicos, debido al incumplimiento reiterado de pagos, la falta de abastecimiento de diésel y presuntos actos de hostigamiento laboral por parte de la Presidencia Municipal.
«Nunca había pasado esto en Cadereyta; qué lástima que esta presidenta no le dé la seriedad que su puesto requiere; es una falta de respeto para los cadereytenses», manifestaron con indignación los habitantes ante una situación que consideran sin precedentes.
Este conflicto estalla en un momento político sumamente delicado: a tan solo dos días de que la titular del Ejecutivo municipal, Astrid Ortega Vázquez, rindiera su Segundo Informe de Gobierno, un ejercicio de rendición de cuentas que ahora choca con la realidad de las calles.
La problemática adquiere una dimensión aún más preocupante al tratarse de un municipio con la denominación de Pueblo Mágico, el cual actualmente se encuentra bajo evaluación federal y en grave riesgo de perder este nombramiento por parte de la Secretaría de Turismo a nivel nacional, una distinción vital para la economía y el turismo de la región.
